sábado, 13 de abril de 2013

Derecho Sucesiones II



Sucesiones Testamentarias.
              
                            2.  APERTURA Y PUBLICACIÓN DEL TESTAMENTO:

Anteriormente la apertura y publicación del testamento se hacía ante el juez del último domicilio del testador, pero a partir de la vigencia del Decreto 960 de 1.970 es una función notarial, limitándose su intervención sólo a los casos de oposición.
 

Es de advertir que particularmente en materia de testamentos públicos abiertos o nuncupativos, deben tenerse en cuenta los requisitos de formalidad en las declaraciones, lectura y otorgamiento. Los primeros hacen relación al nombre y apellido del testador, el lugar de nacimiento, su edad, nacionalidad, vecindad, domicilio, la circunstancia de encontrarse en cabal juicio, los nombres de las personas con quienes ha contraído matrimonio, los hijos habidos durante el mismo, distinguiendo los vivos y los fallecidos y el nombre, apellido y domicilio de cada uno de los testigos. El segundo requisito tiene que ver con la obligación impuesta a los notarios de leer en voz alta todo el instrumento. El último, es decir, el otorgamiento se alcanza con las firmas del testador y los testigos, al igual que la del notario si lo hay. Por lo demás si el testador no sabe o no puede firmar, debe dejarse constancia de tal hecho, expresando la causa.
Siempre que haya de procederse a la apertura y publicación de un testamento, debe cerciorarse previamente de la muerte del testador. Se exceptúan los casos en que, según la ley deba presumirse la muerte.

  REVOCACIÓNY REFORMA DEL TESTAMENTO: Art. 1270 – 1273 C.C

Por definición, pertenece a la esencia del testamento el ser revocable. Art. 1055-1057 del C. C. Una vez que el testamento ha sido otorgado validamente no puede invalidarse sino por la revocación del testador. En realidad, no se invalida, simplemente se revoca; al fin y al cabo revocación es sinónimo de retractación, en el caso del testamento.
Como el testamento es declaración de última voluntad, sin que tengan valor las cláusulas derogatorias de sus disposiciones futuras, él es esencialmente revocable, no importa que el testador exprese en el testamento su voluntad de no revocarlo, pues al ser abiertamente contrario a la ley, se tendrá por no escrito.
El legislador quiere que los bienes de una persona difunta tengan el destino post mortem que su dueño les haya señalado, considerando como voluntad la última que él haya expresado legalmente. Sin embargo, los testamentos privilegiados caducan sin necesidad de revocación, en los casos previstos en la ley.
Revocar un testamento pura y simplemente, es disponer que los bienes del de cujus no se repartan de la manera indicada en el testamento, sino de otra distinta, es decir, de acuerdo con la ley. Por lo tanto, puede decirse que un acto de revocación del testamento es, al menos implícitamente, un acto de disposición de bienes.  El acto por el cual se revoca un testamento debe llenar las formalidades del testamento.

CLASES DE REVOCACIÓN:

La revocación puede ser expresa o tácita. La revocación expresa es la explícita que se hace con las mismas formalidades del testamento. Un testamento no se revoca tácitamente en todas sus partes por la existencia de otros y otros posteriores. Los testamentos posteriores que expresamente no revoquen los anteriores, dejarán subsistentes en estos las disposiciones que no sean incompatibles con las posteriores o contrarias a ellas, según el art. 1273 inc. 2.

La revocación tácita proviene de la voluntad del causante pero deducida de algo que la ley interpreta como signo inequívoco de esa voluntad.
La Corte, en sentencia del 17 de Enero de 1.973 expresó que si el testador ha dejado varios testamentos, que total o parcialmente no son incompatibles entre sí, la declaración de última voluntad del testador está integrada por todos ellos en cuanto de manera expresa o tácita no hubieran sido revocados por los posteriores. La última voluntad del testador no tiene que estar contenida en un mismo acto escriturario. Si el testamento posterior es declarado nulo, entonces revive el primero.

REVOCACIÓN TOTAL Y REVOCACIÓN PARCIAL

La revocación es total cuando se deroga el testamento en su integridad o cuando se reemplaza totalmente por otro.

Es parcial cuando tan solo se revoca parte del testamento, como si, por ejemplo, se suprime un legado que se hubiese hecho.

REVOCACIÓN DEL TESTAMENTO SOLEMNE:

El testamento solemne puede ser revocado expresamente en todo o parte, por un testamento solemne o privilegiado.
Pero la revocación que se haga en un testamento privilegiado caducará con el testamento que la contiene, y subsistirá el anterior.

DISPOSICIONES TESTAMENTARIAS IRREVOCABLES:


Con fundamento en el artículo 3 de la ley 75 de 1.968, cuando se reconoce a un hijo como extramatrimonial en un testamento, la cláusula es irrevocable aunque el resto del acto sea objeto de revocación.

REFORMA DEL TESTAMENTO Y EJERCICIO DE LA ACCIÓN: Art. 1274 , 1387 y ss .del C.C. Art. 618 C.P.C

Los legitimarios, cónyuge, o alimentarios, mencionados en el testamento, a quienes el testador no haya dejado lo que por ley les corresponde, es decir, han sido privados del todo o de parte de la legítima; tienen derecho a que se reforme a su favor el testamento, mediante la cual pueden reclamar la legítima rigurosa o la efectiva, y podrán intentar la acción de reforma los legitimarios o las personas a quienes se hubieren trasmitido sus derechos, dentro de los cuatro (4) años contados desde el día en que tuvieron conocimiento del testamento y de su calidad de legitimarios. Si el legitimario ha sido preterido u omitido en el testamento, no necesita entablar la acción de reforma, porque en virtud de la ley se considera instituido heredero en su legítima; y en consecuencia le basta comprobar su calidad de legitimario; y pedir con arreglo al art,. 1276 que se le incluya entre los legitimarios. En caso necesario y al terminar la sucesión puede entablar la acción de petición de herencia.

Si el legitimario, a la apertura de la sucesión, no tenía la administración de los bienes, no prescribirá en él la acción de reforma del testamento antes de la expiración de cuatro años contados desde el día en que tomare esa administración. El art. 1387 del C. C. establece que antes de proceder a la partición se decidirán por la justicia ordinaria las controversias sobre derechos a la sucesión por testamento o ab intestato, desheredamiento, indignidad, etc. En consecuencia, es antes de la partición de bienes que debe solicitarse la suspensión del proceso, invocando la existencia de un proceso ordinario, en el que se está ventilando la acción de reforma del testamento. Decretada por el juez, la suspensión del proceso, ésta se mantendrá hasta tanto no se resuelva lo pertinente en el proceso ordinario. Una vez dictada sentencia en el proceso ordinario, se llevará al proceso de sucesión, el cual podrá proseguir, teniendo en cuenta lo dispuesto en el proceso ordinario.

Dictada la sentencia que aprueba la partición, ésta queda en firme. La única forma en que se puede cambiar es mediante el ejercicio de la acción de reforma del testamento, pero deberá ejercerse dentro de los cuatro años siguientes. Igualmente se puede intentar modificar lo dispuesto por la sentencia aprobatoria de la partición en el proceso de sucesión interponiendo, dentro de los 10 años siguientes a la partición, la acción de petición de herencia, que también se ventila mediante un proceso ordinario.

NATURALEZA DE LA ACCIÓN DE REFORMA DEL TESTAMENTO:

A diferencia de la acción de petición de herencia que es real, la de reforma del testamento es de tipo personal, por cuanto lo que se pretende con ella es impugnar el testamento; no está de por medio una discusión sobre un derecho real, sino la modificación de un acto de carácter testamentario. El testamento tendrá plena eficacia jurídica, mientras el juez no decrete su reforma.
En virtud del resultado de una acción de reforma del testamento se puede originar una acción de carácter real, como la reivindicatoria.
El desheredado carece totalmente de la vocación hereditaria, no así el desheredado parcialmente.

OBJETO DE LA ACCIÓN DE REFORMA DEL TESTAMENTO:

A) En general, lo que por ley corresponde a los legitimarios, y lo que tienen derecho a reclamar por la acción de reforma, es su legítima rigurosa o la efectiva en su caso.
B) El legitimario que ha sido indebidamente desheredado tendrá, además, derecho para que subsistan las donaciones entre vivos comprendidas en la desheredación.

TITULARES DE LA ACCION DE REFORMA DEL TESTAMENTO:

Son titulares:

A) Los legitimarios, con respecto a la legítima. Son legitimario, los hijos, los ascendientes, los padres adoptantes.

B) Los descendientes en cuanto a la cuarta de mejoras: Si el que tiene descendientes dispusiera de cualquier parte de la cuarta de mejoras, a favor de otras personas, los legitimarios tienen el derecho para que se reforme el testamento y se les adjudique su parte. Art. 1277, inc, 2. C.C.

C) El cónyuge sobreviviente en relación con la porción conyugal tendrá acción de reforma para integrarle en la cuarta que le reconoce el C. C. que equivale a la legítima rigurosa en el orden de los descendientes legítimos y en la cuarta parte de los bienes en los demás.

D) El desheredado, respecto de su legítima o mejora, si considera que el desheredamiento no está conforme a la ley.

E) Los beneficiarios de asignaciones alimenticias forzosas, en cuanto éstas no hayan sido respetadas.

CADUCIDAD DEL TESTAMENTO O DE ALGUNAS DE LAS ASIGNACIONES TESTAMENTARIAS:

1.- Muerte del asignatario antes que el testador
2.- La pérdida de la cosa legada antes de la muerte del testador y por causa independiente de la voluntad de éste.
3.- La supervivencia de legitimarios de mejor derecho que los asignatarios testamentarios.
4.- En los testamentos privilegiados el transcurso del tiempo unido a determinado hecho.
5.- La no realización del fin perseguido por el testador.

NORMAS GENERALES SOBRE LAS ASIGNACIONES TESTAMENTARIAS:

El art. 1010 del C.C. establece que se llaman asignaciones por causa de muerte las que hace la ley o el testamento de una persona difunta, para suceder en sus bienes.
Asignatario es la persona a quien se hace la asignación.

BENEFICIARIOS:

A) Todo asignatario testamentario debe ser persona cierta y determinada, individual o colectiva, ya sea que se determine por su nombre o por indicaciones claras del testamento. De otra manera la asignación se tiene por no escrita.

B) Con todo, tienen validez las asignaciones destinadas a objetos de beneficencia, aunque no sean para determinadas personas.

C) Las asignaciones que se hagan a un establecimiento de beneficencia sin designarlo, se dan al establecimiento de beneficencia que por ley deba recibirlas, prefiriendo alguno de la residencia del testador, y lo determina el alcalde del lugar. Art. 1115 del C. C.

D) Lo que se deja al alma del testador, sin especificar de otro modo su inversión, se entenderá dejado a un establecimiento de beneficencia, y se sujeta a lo indicado anteriormente. Es el alcalde del lugar el que designa el establecimiento prefiriendo el del lugar del testador. Art. 1113.

E) Lo que en general se dejare a los pobres, sin determinar el modo de distribuirlo, se aplicará al establecimiento público de beneficencia que exista en el lugar del domicilio del testador, si lo hay, y si no lo hubiere, se aplicará al establecimiento público de beneficencia más inmediato a dicho domicilio, salvo en los siguientes casos: 1.- Cuando el testador lo prohíba expresamente y 2.- Cuando haya manifestado su voluntad de dejarlo a los pobres de determinado lugar, en donde no exista establecimiento público de beneficencia.

ERROR EN LA ASIGNACIÓN Y DESCRIPCIONES CAPTATORIAS ART. 1117:

La asignación que pareciere motivada por un error de hecho, de manera que sea claro que sin este error no hubiera tenido lugar, se tendrá por no escrita.
Las disposiciones captatorias no tienen ningún valor. Se entienden por tales aquellas en que el testador asigna parte de sus bienes a condición que el asignatario le deje por testamento alguna parte de los suyos.
Según la Corte Suprema de Justicia la razón de los incisos 1 y 2 del artículo 1117 es evitar que la sucesión por causa de muerte se convierta, en una especie de contrato aleatorio, con móviles de lucro, y formar un muro infranqueable a toda pretensión codiciosa que, por reciprocidad, tendiera a menoscabar la plena libertad de los testadores.

CLASIFICACIÓN DE LAS ASIGNACIONES:

El artículo 1011 distingue las asignaciones por causa de muerte en dos categorías: Las asignaciones a titulo universal que se llaman herencias, y las asignaciones a titulo singular que se llaman legados.
El asignatario de herencia se llama Heredero y el asignatario de legado se llama Legatario.

DESIGNACIÓN DE LOS ASIGNATARIOS:

La sucesión testamentaria da origen a una relación jurídica entre el testador y el asignatario que obviamente exige en su momento, su determinación y comprobación, de tal manera que si no es determinable o comprobable, la asignación se tendrá por no escrita. Art. 1113 del C. C. De acuerdo con esta norma el testador dispone de uno de estos dos medios para designar el asignatario:

a.) el directo, según el cual la designación se hace utilizando el nombre del beneficiario; si se trata de persona natural bastará que se haga por su nombre y apellido, sin que sea menester precisar el número del documento de identificación u otro análogo. Cuando se trata de personas jurídicas, estas deberán determinarse por el nombre que aparece en sus estatutos o el fijado por la ley.

b.) El indirecto, mediante el cual se recurre a términos o palabras distintas del nombre tendentes a precisar la persona del beneficiario, de tal manera que de su análisis se llegue inequívocamente a la persona del asignatario.

De todas maneras si el asignatario no es cognoscible: no vale la asignación, Debe configurarse una certidumbre en relación con la persona del asignatario, la que puede ser intrínseca cuando de los elementos que suministre el testador se determine el asignatario; o extrínseca cuando los otros asignatarios y los terceros no duden de la entidad de la persona del heredero o legatario testamentario beneficiado por el causante.

De conformidad con el artículo 1121 del C.C. la designación del asignatario no puede dejarse al arbitrio ajeno, lo cual debe entenderse en el sentido de que el causante no puede instituir a un tercero para que escoja el asignatario, como tampoco podrá integrar un grupo de personas para que dentro de ellas un tercero escoja el asignatario.

DETERMINACION DE LA ASIGNACIÓN:

Toda asignación debe ser:

A) A título universal o de especies determinadas, o que por las indicaciones del testamento puedan claramente determinarse.

B) De géneros y cantidades que igualmente lo sean o puedan serlo. Si es de otra manera distinta de las anteriores, la asignación se tendrá por no escrita.

Sin embargo, si la asignación se destina a un objeto de beneficencia expresado en el testamento, sin determinar la cuota, cantidad o especies que hayan de invertirse en él, valdrá la asignación y se determinará la cuota, cantidad o especies, habida consideración a la naturaleza del objeto, a las otras disposiciones del testador y a las fuerzas del patrimonio, en la parte de que el testador pudo disponer libremente.

De no poderse determinar, corresponde al juez respectivo hacer la determinación, oyendo a las personas interesadas y conformándose en cuanto sea posible a la intención del testador.

FALTA DE ASIGNATARIO:

Según el artículo 1126 inc. 1, Cuando ello ocurre, quiere decir que el heredero beneficiado con la sustitución o con el acrecimiento recibe la cosa objeto de la asignación con sus cargas y obligaciones, como serían los gravámenes hipotecarios, las servidumbres o las obligaciones a cargo del causante en el momento de fallecer y que le corresponden al beneficiario dado su carácter de heredero.

INTERPRETACIÓN DEL TESTAMENTO:

El principio general que domina el ámbito de la interpretación del testamento es el respeto del Juzgador a la voluntad del testador y esa voluntad no puede cambiarse sino cuando pugne abiertamente con las disposiciones que rigen la materia. Art. 1127 C.C.

CLASES DE ASIGNACIONES TESTAMENTARIAS:

Por principio general, toda asignación suele ser pura y simple. Sin embargo, el código civil estructuró en el libro 3, título IV, la institución de las asignaciones testamentarias y en los capítulos II, III, y IV del mismo título trata de las asignaciones testamentarias condicionales, de las a día y de las simplemente modales.
Cuando el cumplimiento de las obligaciones derivadas de un testamento no son puras y simples sino que están afectadas por cláusulas restrictivas, quiere decir, que están sometidas a una modalidad. Las asignaciones testamentarias pueden entonces someterse a una de estas tres modalidades: A condición, a plazo, o a modo propiamente tal o modo específico.

1.- ASIGNACIONES CONDICIONALES:

a.- Es aquella cuya efectividad jurídica depende de una condición. La condición implica el hecho futuro e incierto, de manera que según las intenciones del testador no valga la asignación si el suceso positivo no acaese, o si acaece el negativo. Art. 1128.

Son tres los elementos constitutivos:

1.- La necesidad de un hecho futuro e incierto;
2.- La sujeción de la institución testamentaria a ese hecho futuro e incierto;
3.- el carácter voluntario, o sea convencional, del origen de la condición.

En consecuencia, la condición a que se someta la institución testamentaria podrá ser positiva si consiste en el acontecer una cosa, art. 1531, la cual debe ser física y moralmente posible, o negativa, cuando se la hace descansar sobre la exigencia de que una cosa no acontezca, en este caso, si recae sobre algo físicamente imposible, la institución testamentaria es pura y simple. Si consiste en que el asignatario se abstenga de un hecho inmoral o prohibido, la institución testamentaria queda viciada.

b.- La condición que consiste en un hecho presente o pasado no suspende el cumplimiento de la disposición. Si existe o ha existido se mira como no escrita. Si no existe o no ha existido, no vale la disposición.
Lo pasado, presente o futuro se entenderá con relación al momento de testar, a menos que se exprese otra cosa.

c.- Las asignaciones testamentarias, bajo condición suspensiva, no confieren al asignatario derecho alguno, mientras subsista la condición, a más de poder impetrar las providencias conservativas necesarias.
Si el asignatario muere antes de cumplirse la condición, no trasmite derecho alguno.

d.- Cumplida la condición, el asignatario no tendrá derecho a los frutos percibidos en el tiempo intermedio, si el testador no se los hubiere expresamente concedido.

CONDICIONES POTESTATIVAS, CASUALES Y MIXTAS.

La condición es CASUAL si el suceso contemplado es por completo independiente de la voluntad de los interesados, porque no pende del arbitrio de los hombres sino de la aventura o casualidad;
La condición es POTESTATIVA cuando pende del arbitrio o voluntad de la persona a quien se impone.
La condición es MIXTA cuando pende en parte del arbitrio de la persona a quien se impone y en parte del acaso o aventura, o de la voluntad de un tercero, Art. 1534 C.C.
En la condición potestativa hay que diferenciar la puramente potestativa de la simplemente potestativa. Esta última no depende únicamente de la voluntad del obligado, sino que exige de parte de este la ejecución de un hecho voluntario. La puramente potestativa, cuelga solamente de la voluntad del obligado.

LAS ASIGNACIONES BAJO CONDICIÓN pueden serlo:

a.- Asignación sometida a condición suspensiva, es aquella cuya ejecución está sujeta a que se cumpla una condición.
Cuando una asignación testamentaria se somete a condición suspensiva, no se defiere la asignación sino hasta el cumplimiento de la condición. Art. 1136.

b.- Asignación sometida a condición resolutoria, es aquella en que se entrega la asignación en forma pura y simple al asignatario desde el primer momento; pero el asignatario perderá el bien a favor de un tercero u otro asignatario, en caso de verificarse la condición.


2.  LAS ASIGNACIONES A DIA (A TÉRMINO)

Las asignaciones testamentarias a día son aquellas que limitan a plazos o a días la exigibilidad o la ejecución del derecho incorporado a ellas.
A diferencia de las condicionales y dada la naturaleza específica del plazo, en este tipo de asignaciones no hay incertidumbre sobre el derecho mismo, sino indeterminación en su exigibilidad.

El plazo solo suspende la exigibilidad o la ejecución del derecho.
El plazo, como lo dispone el art. 1551 del C, Civil, es el lapso de tiempo que se fija para el cumplimiento de la obligación; en nuestro caso, para que el asignatario haga efectivo su derecho incorporado a la institución testamentaria.
La doctrina, en consonancia con la jurisprudencia y teniendo en cuenta la ley, ha considerado cuatro especies de plazo: el expreso, el tácito, el judicial y el legal.

El plazo es expreso, cuando aparece de manera concreta estipulado en el acto o contrato; es tácito el indispensable para que el heredero pueda cumplir con la institución testamentaria; el judicial, en los casos especiales, lo fija el juez, como son el caso del art. 1152 para la ejecución del modo cuando el testador no determine el tiempo en que debe cumplirse, o el de la aceptación o repudiación cuando el asignatario guarda silencio; o el del ejercicio del albaceazgo cuando el albacea no comparece y uno de los interesados se lo solicita, art. 1333; por último, el legal, cuando es fijado por la ley.

En el testamento será el fijado de manera concreta por el testador en el testamento. Realmente la diferencia entre el plazo y la condición radica en que el plazo envuelve el ocurrimiento de un hecho futuro pero cierto, mientras que la condición abriga una total incertidumbre en cuanto al ocurrimiento del hecho futuro.

Para el caso de la sucesión por causa de muerte el plazo puede ser cierto y determinado si necesariamente ha de llegar y se sabe cuándo, como tantos días, un número de meses, un año, etc; lo que hace que el plazo sea determinado es que permite que con los criterios que se fijen en el testamento se pueda precisar exactamente la exigibilidad de la asignación o su extinción.
Cuando la asignación se somete en su exigibilidad por el testador a plazo determinado, es decir, desde día cierto y determinado, confiere al asignatario la propiedad de la cosa asignada desde el momento de la muerte del causante, y el derecho a enajenarla; pero no goza del derecho a reclamarla antes de que se cumpla el plazo. Art. 1142 C.C.

El plazo es cierto pero indeterminado si necesariamente debe llegar pero no se sabe cuándo, como sería el caso del día de la muerte de una persona.
El plazo es incierto pero determinado, si puede llegar o no, pero suponiendo que haya de llegar se sabe cuándo, como el día que una persona cumpla 25 años, art. 1139 inc. 3.

El plazo es incierto e indeterminado, si no se sabe si ha de llegar, ni cuándo, como el día en que una persona se case. Pero un plazo de esta naturaleza es una verdadera condición, y se sujeta a la reglamentación de estas. Art 1141 del C.C.
El art. 1140 del C. C. prevé la eventualidad de la sujeción de una asignación a un plazo que se fijaría por el causante en el momento de otorgar testamento; pero obviamente, como el testamento es un acto que surte sus efectos después de la muerte de su autor, tal plazo se extendería hasta que el causante muera, vale decir, se entenderá asignado para después de sus días, y sólo se deberá desde que se abra la sucesión.

Las asignaciones a día, plazo o término pueden ser, suspensivas o resolutorias.

ASIGNACIONES SOMETIDAS A PLAZO SUSPENSIVO:

En estas no se suspende la existencia misma de la asignación, puesto que esta nace o surge ante el derecho, sino que se suspende su exigibilidad. Art. 1142 C.C.

ASIGNACIONES SOMETIDAS A PLAZO RESOLUTORIO.

El art. 1145 inc. 1 le da el tratamiento de usufructo. El asignatario hará suyo los frutos del bien, salvo estipulación testamentaria en contra, Si el asignatario fallece antes del vencimiento, no trasmite nada a los herederos, por virtud del artículo 828 del C. C. El causante confiere al beneficiario el derecho sobre la cosa asignada pero hasta cierto día, sea determinado o no. Se constituye a favor del asignatario un usufructo sobre la cosa asignada. Si es a favor de una corporación o de una fundación no podrá durar más de diez años.
El art. 1145 consagra la asignación de prestaciones periódicas, que se diferencian de la pensión alimenticia consagrada en el testamento, ya que esta tiene por objeto los alimentos congruos o necesarios, en tanto que la pensión periódica puede ser menor o mayor.

3.- LAS ASIGNACIONES MODALES:

En su acepción inicial, el modo remonta sus orígenes al derecho romano. Conforme al derecho justinianeo por MODO se entendía una cláusula de un negocio jurídico a título gratuito, con la cual al destinatario de una liberalidad se le imponía un cierto comportamiento.
En el derecho romano el concepto de modo se hallaba íntimamente vinculado al de liberalidad.
En la asignación testamentaria modal el asignatario hace suyo el respectivo objeto de ella.

El modo, dada su naturaleza y la manera como se encuentra entre nosotros concebido en la sucesión por causa de muerte, debe hallarse subordinado a una disposición testamentaria principal que implique de cierta manera una liberalidad, por cuanto no es concebible su imposición al legitimario sobre su legítima o al cónyuge sobre su porción conyugal.
Según la Corte es de la esencia, en las asignaciones modales, la entrega al instituido para que los bienes los haga suyos; el modo no constituye una condición o requisito para la adquisición del derecho ni tampoco es un plazo; el testador le asigna los bienes en propiedad con la carga de aplicarlos al objeto o fin principal indicado por el causante.

Hay casos en los cuales puede tornarse difícil la diferenciación de una asignación condicional con una modal.

Fundamentalmente el modo puede tener semejanza con algunas especies de condición, generalmente no se presenta confusión entre el modo y la condición casual; no así con las condiciones potestativas.

El modo siempre presupone la institución testamentaria, vale decir, no es concebible en las sucesiones abintestato.

El modo, en la sucesión por causa de muerte, puede gravar tanto al heredero como al legatario; pero el heredero solo está obligado a cumplirlo cuando la cuota hereditaria le haya proporcionado un enriquecimiento real y superior a su asignación legitimaría, mientras que para el legatario el modo es de inexorable cumplimiento en cuanto acepte la institución del legado.

ELEMENTOS CONSTITUTIVOS DEL MODO:

A) EL CAUSANTE CONSTITUYENTE: Es la persona del de cujus que por medio del testamento, instituye la asignación de mera liberalidad, vale decir, distinta de la forzosa, a favor del heredero o legatario, y sobre la cual justifica el establecimiento del modo.

B) EL HEREDERO O LEGATARIO: Es, el intermediario en el modo. Es la persona instituida con una asignación, llámese herencia o legado, pero a quien a su vez se le impone un gravamen o carga, consistente generalmente en una obligación de dar o de hacer algo en beneficio de otra.

C) EL BENEFICIARIO: Es la persona a quien de manera directa beneficia la obligación impuesta al heredero o legatario, beneficio que se traduce en bienes o en dinero, cuando se trata de obligaciones de dar, o en la actividad a su favor que debe desarrollar el asignatario obligado, cuando se trata de obligaciones o cargas de hacer.

CLÁUSULA RESOLUTARIA EN LAS ASIGNACIONES MODALES:

Se entiende por cláusula resolutoria en las asignaciones modales, la obligación establecida de manera expresa por el testador que se impone al heredero o legatario de restituir la cosa que es causa de la carga y sus frutos, en el caso de no cumplirse el modo.

La cláusula resolutoria debe instituirse de manera expresa en el testamento; de no ser así, ella no se presume. Es una estipulación que en el fondo incluye una sanción para el asignatario renuente a cumplir el modo.

Toda asignación modal lleva implícito el derecho del asignatario, consistente en poder solicitar ante la justicia la ejecución forzada de la asignación por parte del heredero o legatario renuente, a quien corresponda la ejecución del modo.
Pero esta acción será doble cuando de manera expresa se incluya la cláusula resolutoria, por cuanto además de la ejecución forzada podrá impetrarse la restitución del bien objeto de la asignación.
El heredero o legatario que recibe su cuota herencial bajo modo, no requiere prestar caución o fianza con la cual se acredite la restitución en caso de no cumplimiento.

ASIGNACIONES A TITULO UNIVERSAL:

Según los términos del artículo 1008 del C.C. se sucede a una persona difunta a título universal o singular.
Según lo anterior la asignación a título universal es la que se hace con el fin de que el asignatario suceda al difunto en todos sus bienes, derechos y obligaciones trasmisibles o en una cuota de ellos, o del remanente Art. 1011, 1057, 1157 C. C.. Estos asignatarios tienen la calidad de herederos, aunque en el testamento se les califique de otra manera. Art, 1155 C.C. No es atributo esencial para gozar de la calidad de heredero que éste reciba provecho económico de su título, o en nada perjudica su calidad de asignatario universal el que el monto de las obligaciones del causante exceda al de los bienes relictos. El título de heredero no es cesible y si se efectúa la cesión, el cedente no el cesionario tiene la calidad de heredero.
Se distinguen por ley dos especies de asignatarios: El heredero a título universal, que es el heredero universal propiamente dicho y es a quien se le deja todo un patrimonio. El heredero de cuota es a quien se le deja una parte fija o proporcional del patrimonio. El asignatario de cuota tiene su vocación hereditaria limitada. El asignatario de cuota de especie es legatario. Art. 1156 inc. 2.

CARACTERÍSTICAS DE LA ASIGNACIÓN A TÍTULO UNIVERSAL:

1.- La causa de la asignación a título universal puede ser indistintamente la ley o el testamento.
2.- El asignatario a título universal adquiere la posesión legal de la herencia, desde el momento del fallecimiento del causante.
3.- El heredero en su calidad de tal, y para el ejercicio de sus derechos cuando le sean perturbados, goza de dos acciones primordiales: La acción de petición de herencia y la acción de reforma del testamento.
4.- Si los herederos son varios, se forma una comunidad hereditaria.
5.- El heredero sucede al causante en todo su patrimonio o en una cuota de este; no hereda bienes determinados.
6.- El heredero representa a la persona del causante en relación a todos sus derechos patrimoniales, con excepción de aquellos que por causa constitutiva se hacen intrasmisibles, como son: a.- Los patrimonios adquiridos intuitu personae.
b.- Los concedidos a determinada persona por el resto de sus días, tales como una renta vitalicia y
c.- los de uso y habitación, concedidos a determinada persona.
Los derechos derivados de la propia personalidad, como el estado civil, la nacionalidad, etc., son intrasmisibles.

NORMAS DE INTERPRETACIÓN DE LAS ASIGNACIONES A TÍTULO UNIVERSAL.

El artículo 1156 y 1161 del C. C. fijan las pautas para interpretar los testamentos que tengan una redacción ambigua.
1.- Cuando se llama a un heredero en términos generales, es decir, no se le designan cuotas, como “dejo a pedro como mi heredero” o “dejo mis bienes a Pedro”, en este caso el así llamado tiene la calidad de heredero.
2.- Si el causante instituye como heredero sin asignarle una cuota pero concurre con otros herederos de cuota, se entiende que el heredero así designado es heredero de la cuota que falta para completar la unidad. Ejemplo: El causante instituyo como heredero a José, le deja a Pedro la mitad de sus bienes y le deja a Mónica una cuarta parte. Se debe entender que a José le corresponde una cuarta parte, por cuanto las asignaciones de Mónica y José suman tres cuartas partes.
3.- Si se designan varios herederos para suceder al causante sin precisas sus cuotas, la herencia se divide entre ellos por partes iguales.

DETERMINACIÓN DE LAS ASIGNACIONES:

1.-Cuando el testador instituye herederos con cuotas que sumen la unidad, no existe problema si se respetan las legítimas. Ej. El testador le deja a sus tres hijos la totalidad de la herencia, dividida en tres partes iguales, una para cada uno, Al sumarse estas se completa la unidad, que está representada por el valor del patrimonio herencial.

2.- Otra es la situación que se presenta cuando el testador dispone de parte de sus bienes, sin instituir asignatario para el resto. Ej, deja una tercera parte de los bienes a su hijo Mario, una tercera parte a su Hijo José y guarda silencio sobre el remanente, que sería una tercera parte. El art. 1158 dispone que en este caso los herederos abintestato son herederos del remanente.

3.-Otra situación que se presenta, es el caso de que el testador constituye únicamente legados, esto es, asignaciones a título singular. De conformidad con el mencionado artículo se entenderá que los herederos abintestato son herederos universales.

4.- Cuando el testador deja instituciones a título universal que suman más que la unidad, como sería el caso en que deje la mitad de sus bienes a su hermano Carlos, la otra mitad a su hermano Juan y la tercera parte a mi Hermano Sebastián. En esta circunstancia se debe proceder conforme al ARt. 1160, esto es que se reducen las cuotas a un común denominador, se resolvería así el caso: Para Carlos 6/12, para Juan 6/12 y para Sebastián 4/12, luego se suman los numeradores 6 más 6 más 4 da un total de 16 y se divide por 16 y luego se adjudican las cuotas para cada heredero, para Juan 6 cuotas, para Carlos 6 cuotas y para Sebastián 4 cuotas.

5.- Si el testador dispone de cuotas que suman más que la unidad y designa un heredero universal. Según esto el artículo 1159 ha previsto que el heredero universal se entenderá instituido en una cuota cuyo numerador sea la unidad, y el denominador el número total de herederos. Ej: El causante deja a Pedro una unidad, a Juan otra mitad, a Santiago una tercera parte y a Nicolás instituye como heredero universal. La cuota de Nicolás sería una cuarta parte por cuanto la norma citada, establece que se forma un quebrado cuyo numerador es la unidad y el denominador el número total de herederos, que en este caso es cuatro. Las cuotas estarían representadas así: ½; ½; 1/3 y ¼, reducidas a un común denominador da el siguiente resultado: 6/12¸6/12, 4/12 y 3/12, luego se suman los numeradores, para un total de 19, por esta suma se divide el monto de los bienes herenciales, correspondiéndola a cada heredero su cuota así; Pedro 6/19, Juan 6/19, Santiago 4/19 y Nicolás 3/19.

Cuando se instituyen unas asignaciones, y además se dispone del remanente, el heredero, en este caso, es heredero universal, art. 1157 y si alguna de las otras asignaciones son de cuotas, el asignatario del remanente es heredero de la cuota que resta para completar la unidad.
No pueden coexistir herederos del remanente testamentarios y abintestato, si ello se presenta el juez y el partidor deben atenerse a lo establecido en el testamento.